Cuando estaba embarazada fue cuando más trabajé y trabajé hasta el final

Recuerdo su piel morena, sus ojos negros bien abiertos hablándome de su experiencia. Y allí estaba yo, de 22 años, embarazada, que no tenía idea de como arrancar en la vida, escuchando. Nunca la volví a ver. Ella fue una enfermera que no me acuerdo si me estaba midiendo la barriga o si me estaba sacando la sangre, pero sus palabras quedaron enterrados en mi subconsciente.

Ahora tengo 33 años. Pero casi a mediados de este año sucedió algo que sinceramente pensé que me iba a pasar después de los 40: “Quedé embarazada”. Y no se porqué, quedé con los ánimos por el piso. Y eso que juré que eso más nunca me iba a pasar. Querida amiga, entiende que a mis 22 años quedar embarazada con muchas metas por cumplir, fue un poco (mucho) retador. Ahora, con un título, un esposo, una vida realizada, me sentí en shock.

Cuando tenía 22 años y la enfermera me dijo eso, yo no tenía ni idea de qué trabajar. Yo era niña de mamá y papá, ellos me mantenían, así que por mi cabeza nisiquiera sabía de que podía trabajar. Aunque siempre se me pasó por la cabeza trabajar 1/2 tiempo en la Librería El Hombre de la Mancha, porque amo las librerías y para mi sería un sueño trabajar allí. Y todavía lo pienso. Si conocen de un trabajo allí, pero en Santiago de Veraguas, me avisas.

Volviendo al presente: 33 años – año 2019

Al principio quedé paralizada. No hice más nada. Mis ambiciones se escondieron. No sabía cómo salir de ese hoyo donde estaba. No tenía depresión, pero estaba como con una camisa de fuerza. Quería salir pero no podía. Por supuesto que al principio me sentía super mal. Solo era comer, y tenía que comer de todo. Solo era eructar, todo el santo día. Me enfermé mucho también y no quería salir de casa.

Estaba como un carro viejo cuando lo van a arrancar, hace toda la bulla del mundo, pero al final no arrancaba nada. Así se sentía cuando publicaba una semana en instagram y de allí me desaparecía 3 semanas. Hasta que un día: ARRANCÓ.

No sabía que iba a hacer. Porque no soy de las personas que solo publican y ya. Claro amo agregar valor y hacer cosas gratis, pero creo 100% en el negocio y en las publicaciones con propósito. Me pasé como 1 mes y medio deambulando. Y luego cuando tenía casi 6 meses de embarazo, ¡SE ME OCURRIÓ HACER UN LANZAMIENTO!. Pero ¿a qué mujer loca y testaruda se le ocurre hacer demasiada locura en pleno embarazo, y no al inicio, sino ¡casi al final!? Pues a esta misma que está escribiendo esto. Y quizás por eso recordé lo que me había dicho esa enfermera hace 10 años atrás.

Yo trabajando hasta mis últimas semanas de embarazo

Y muchas sorprendidas diciéndome que ya estaba en la recta final. Que si estaba segura que iba a poder. Hice caso omiso a TODO y seguí en lo que me dictaba mi corazón. ¿Por qué hice un lanzamiento al final de mi embarazo y no al inicio? Solo DIOS sabrá porque me dió esa fortaleza al final.

El lanzamiento que te estoy hablando es sobre el programa: NEGOCIOS PRÓSPEROS, quizás estuviste en su lanzamiento o me seguías en mis redes cuando lo promocionada. Se trata de cómo hacer Negocios Digitales, y te ayuda a realizar inversiones inteligentes, vender más, incrementar y organizar tus ingresos. Y aquí estoy yo de 37 semanas al momento en que escribo esto. Desde que salí de licencia me la paso descansando en cama, con una pila de libros y libretas en mi mesita, haciendo rituales cada mañana, he programado mi 2020, y he sacado adelante el programa Negocios Prósperos con sus estudiantes.

Tú puedes hacer todo lo que te propongas y si todavía no lo has logrado, es porque todavía no es el momento divino.